03/07/2009

La semana pasada dábamos una serie de consejos básicos para tratar adecuadamente a nuestro ordenador, de manera que eso nos pudiera servir para alargar su vida útil.
Como dijimos, en aquel post nos centramos en los aspectos externos, pero hay algunas normas de uso interno que pueden permitirnos que un ordenador antiguo no nos parezca tan lento en comparación con otros más nuevos. Eso sí, milagros, de momento, no podemos hacer. A veces no nos quedará más remedio que ahorrar y comprarnos otro ordenador nuevo.
Limpieza y orden del disco duro: Es fundamental, para que nuestro ordenador siga respondiendo con la velocidad adecuada a nuestras propuestas, que hagamos un correcto mantenimiento del disco duro. Imaginaos que tenéis que buscar un libro en una biblioteca en la que no hubiese ningún tipo de orden. Sería complicado, ¿verdad? Pues algo así es lo que ocurre si no desfragmentamos el disco duro de manera regular.
Con el uso, los datos de nuestros disco se van desordenado. Los programas que desfragmentan el disco duro (muchos incluidos en las propias herramientas del sistema operativo) permiten volver a colocar los datos similares juntos, para que acceder a ellos sea más sencillo.
Además, tener el el disco duro demasiado lleno también puede hacer que el sistema reacciones más lentamente a según qué tareas. Si puedes contar con un disco duro extra para guardar datos, canciones, películas, etc… mejor que mejor.
Controla los virus y el malware: Tanto los primeros como los segundos son culpables de que la velocidad de muchos ordenadores baje muchísimo. Lo peor de todo es que, al contrario que con otros programas, con ellos es muy difícil saber qué está pasando salvo que usemos algún programa dedicado a la seguridad.
Instala antivirus, firewalls y programas antiespías. Si no lo haces porque te preocupa la fortaleza de tus datos, hazlo al menos porque no quieres manejar un seiscientos. Ten en cuenta, no obstante, que muchos de los programas encargados de manejar la seguridad “pesan” demasiado al tener que estar ejecutándose en segundo plano continuamente. Nod32, de pago, o la mayoría de los gratuitos, son una elección con la que estarás protegido pero no por ello perderás rendimiento.
Compra más memoria RAM: Un nuevo módulo de memoria es barato y te permitirá darle un respiro a tu disco duro así como mejorar la eficiencia con la que tu ordenador maneja los programas.
Restaura y empieza como si lo compraras de nuevo: la mayoría de los ordenadores de hoy en día disponen de opciones para volver al estado de fábrica. Si un usuario ha comprobado que su ordenador va demasiado lento y no sabe exactamente la razón, esta solución de urgencia puede ser útil, aunque no es mágica y en no pocas ocasiones no soluciona demasiado.
Cambia de sistema operativo: lo comentaba Gordolaya en el post de la semana pasada. Si a tu ordenador cada vez le cuesta más esfuerzo “mover” su sistema operativo y éste es Windows (XP o Vista), hay numerosas opciones gratuitas pensadas precisamente para ofrecerte todo lo que tienes actualmente, pero de manera más liviana. Podrás seguir navegando, escuchando música, viendo películas y manejando programas de ofimática, pero sin tener que desesperarte porque la velocidad es cada vez menor.
En un futuro post os contaremos algo más sobre estos sistemas operativos especialmente pensados para que podamos seguir usando nuestros antiguos ordenadores, todos ellos de Linux.
La próxima semana, en nuestra tercera y última parte del especial, os hablaremos de unos cuantos programas y utilidades que nos servirán para sacar un mejor rendimiento del sistema.
Todavía recuerdo la primera vez que me comentaron que desfragmentando el disco mejoraba el rendimiento... Quedé impactado :D
Jajajaja, Esteban. Yo lo que aún recuerdo es lo que me costó desfragmentar el disco duro la primera vez que lo hice y la de veces que pensé. "¿Para qué habre empezado a hacer esto?"
A mi tambien me paso eso, ademas recuerdo el panico que sentia pensando " me estare cargando el disco duro?", je je que tiempos.....