02/07/2009

Llegan tus vacaciones, coges tu coche y pones rumbo a la playa, el pueblo, la montaña… Si quieres ahorrarte dinero, problemas y riesgos, sigue estos pequeños consejos. Si eres mínimamente previsor y planificas el viaje te irá mucho mejor que si improvisas, vas con prisas o dejas cosas al azar.
Antes de nada, el coche tiene que haber sido revisado, sobre todo si tiene algunos años. Estado de los neumáticos (presión y dibujo), líquidos de limpiaparabrisas, revisiones al día, etc. Si puedes hacer que lo mire el mecánico, mejor, evitarás sorpresas. Si vas a viajar cargado, recuerda que hay que subir la presión de las ruedas, consulta las instrucciones.
No dejes que te pille el toro. Si tus ruedas están a punto de jubilarse, no viajes con ellas. Si no las puedes cambiar a tiempo utiliza un medio de transporte colectivo, pero no juegues con tu seguridad. Eso se hace extensivo a tener el coche en buen estado en general como algo primario.
Cuando empiezan las épocas de vacaciones es normal que se produzcan enormes éxodos migratorios hacia los lugares turísticos, llegando a provocar tremendas complicaciones circulatorias. Mucha gente quiere salir de viaje a la vez, y las vías tienen una capacidad limitada.
Lo segundo que hay que tener en mente en una salida vacacional es evitar el atasco si es posible, anticipando o posponiendo el viaje. Ahorraremos combustible (en retenciones sube mucho), tiempo, paciencia y cómo no, aumentaremos nuestra seguridad. Es muy fácil tener un accidente con tanto tráfico, sobre todo cuando la paciencia se ha ido agotando.

A veces es posible “escaquearse” mediante el uso de autopistas de peaje, pero antes hay que informarse de cuánto nos va a costar, pues varía en función de la época u horario. Por ejemplo, para irse a Murcia/Almería, a través de la R-4 y AP-36 no pisas carretera pública desde Madrid hasta La Roda (Albacete), pero claro, eso tiene su precio.
Los días más complicados coinciden con la apertura/cierre de quincenas, viernes y domingos. En la Web de la DGT, radio RNE3, teléfono 900 123 505, teletexto o WAP es posible informarse de cómo va el tráfico antes de salir y ver cómo está la situación.
Dejando al margen el atasco, es importante saber por dónde se va a cirdecular, sobre todo si es zona desconocida. No siempre la ruta más corta es la mejor. Por ejemplo, de Madrid a Sevilla se puede ir por la A-4 o por la A-5+A-66, el kilometraje es casi el mismo, pero en el primer caso atravesamos el puerto de Despeñaperros y es una ruta más lenta y con más coches.
Utiliza un navegador GPS (prográmalo antes de salir, nunca en marcha) o dirígete a Webs especializadas como Guía Repsol, Via Michelin, Mappy, etc. Que tu copiloto te ayude, mirar mapas mientras se conduce es muy peligroso, si acaso ten un post-it en un lugar muy visible a falta de alguien que te ayude.

Es posible que te encuentres carreteras de peaje en el camino, infórmate de su coste y trazados alternativos. Para ahorrar tiempo, puedes hacerte sobres con las sumas exactas y tenerlos a mano, o utilizar tarjeta de crédito. El “Via T” es lo más cómodo, pero no es un servicio económico.
Si puedes, evita las carreteras secundarias. Son más peligrosas que las autopistas y autovías, especialmente con más tráfico y sin conocerlas. No recomiendo ahorrar dinero en seguridad, y eso incluye coger una carretera desconocida y más peligrosa por ahorrarse unos euros en un peaje.
Mientras se conduce es muy saludable tener refrescos, agua o bebidas no alcohólicas en general para hacer más llevadero el viaje. En las tiendas de las gasolineras estos productos son carísimos, así que lo más inteligente es comprar esas cosas en un supermercado y enfriarlas en casa o con una pequeña nevera portátil.
Lo mismo se aplica a bocadillos, aperitivos, tentempiés... evita las tiendas de las gasolineras por mucho descuento que hagan. En cuanto a combustible, recomiendo salir con el depósito lleno e informarse del precio del combustible de nuestro destino. Por ejemplo, podemos usar páginas como Preciodiesel y saber dónde repostar a la vuelta.

Conduce de acuerdo a las normas de circulación, evitando los excesos de velocidad, cualquier bebida alcohólica, respetando las prioridades de paso, adelantamientos… De esa forma, además de evitar riesgos innecesarios, nos ahorramos probables multas que aumentarán mucho el coste de nuestro viaje. Estate atento a las señales en todo momento.
Lo normal es que los desplazamientos sean largos, y no siempre estamos acostumbrados a ellos. Hay que circular a velocidades legales, o al máximo o ligeramente por debajo, pero no por encima. La velocidad alta dispara el consumo de combustible y reduce la vida útil de motor, transmisión, neumáticos, amortiguadores… y sólo ahorrarás minutos.
No hay que tener una hora de llegada ni picarse con el cronómetro, y si hay que llegar a una hora concreta, hay que salir con margen de una o dos horas para descansos, retenciones… en fin, imprevistos, evitaremos tener que correr después. Hay que parar cada 200-300 km o tan pronto notemos síntomas de fatiga.

Existe el falso mito de que a 120 km/h uno se duerme, y es radicalmente falso. Conozco ejemplos a patadas de gente que no corre en los viajes largos y no se duerme, simplemente va descansada y relajada. Antes de un viaje hay que dormir bien, con las cosas hechas y dejando los nervios en casa, que para algo estamos de vacaciones.
Recuerda que un coche más cargado altera sus propiedades dinámicas a peor, mantén una distancia de seguridad adecuada con los vehículos precedentes y conduce con suavidad, sobre todo si te sorprende la lluvia. No cargues el coche excesivamente ni de forma que sea inseguro, como la mala costumbre de colocar cosas tras los asientos traseros tapando la luneta.
Ten presente que un paquete de un kilo que sale disparado en un accidente multiplica su peso y se convierte en un proyectil que puede matar. Si un pasajero va sin cinturón, le conminas a abrochárselo o a bajar del coche, si hay un golpe serio no va a morir o quedar gravemente herido sólo él.

Evita las distracciones. Si charlas con tus acompañantes, no les mires a la cara. Utiliza el teléfono manos libres o mejor, delega en otro para que conteste tus llamadas o “pasa” del teléfono. La temperatura debe ser moderada, ni mucho frío de A/C, ni mucho calor, y las ventanillas subidas. Si la conducción te aburre, antes que correr, para y descansa. En resumen, vela por tu seguridad porque nadie más lo hará por ti.
Recuerda las normas de conducción eficiente, tanto las más sencillas como las avanzadas y conduce con los cinco sentidos en la carretera. Tarda lo que tengas que tardar, pero llega… y vuelve.
Javier, editor de Yo llego a fin de mes
En Yo llego a fin de mes | Cómo ahorrar en las próximas vacaciones de verano, Viajes ecológicos: ahorrar para el futuro
Muy buenos consejos, nunca son suficientes por más que en cada operación salida y llegada nos abrasen a recomendaciones, siempre las mismas. Pero ojo, simepre hay más de uno y de diez que "pasa" olímpicamente. Siempre he dicho que el exceso de confianza se lleva un gran porcentaje de los accidentes grtaves.
¡¡Ojo en la carretera!! Yo quiero que estéis todos a la vuelta de vacaciones!!!